
Era el Año 96 o 97 no me acuerdo bien, Buenos Aires era el mejor lugar del mundo y mi vida se reducía a unas cuadras alrededor de mi depto, facultad de económicas, casa de amigos.
Charlotte era la chica del 7mo, y yo el del 1ero, la cruzaba seguido por las noches, su novio la dejaba en casa y ella bajaba sonriente como siempre me saludaba con un beso, hablabamos unas tonterías ella subia al ascensor y yo mi camino por las escaleras. Charlotte tenia el acento mas lindo y dulce del barrio, su tonada correntinas y sus elles me encantaban, siempre que la veia me iba contento a casa.
No recuerdo bien la primera charla, pero creo recordar alguien que invitaba a alguna fiesta, tocar el timbre descaramente o algo así, (tal vez es como me hubiera gustado que fuera).
La cuestión es que con los meses ya había mas confianza, el portero Alberto (el icono de nuestro Edificio) me dio un tema de conversación y con eso puede superar un poco mi timidez.
Un dia cualquiera había una fiesta en su casa, por la tarde había pasado a avisar, a esa altura Charlotte era amiga de mi hermana y todos nos conocíamos un poco. Por la noche subi a la fiesta, no me acuerdo bien quien me acompañaba, Charlotte nos recibió super bien, su pelo rubio y corto me encantaba, nos presento en la fiesta, paso un rato y la fiesta termino, yo no me queria ir, Charlotte me sonreía, cuando nos pudimos quedar solos, no me acuerdo bien como ni que nos dijimos (si es que nos dijimos algo) nos dimos un beso, recuerdo que no fue un beso que le di yo ni que me dio ella, Nos dimos un beso, el timing fue perfecto. Todavia hoy años después me acuerdo de su perfume.
Esa noche nos dimos unos besos mas subiendo y bajando por el ascensor, y mi timidez me mando a casa, ni se me ocurrió proponer ningún otro plan.
Con los dias, la timidez me hizo no llamar, me hizo no escribirle, me hizo desaparecer, ella debe haber pensado que no me interesaba que estaba en otra cosa. Un dia saque su telefono de la Guia y la llame, varias veces me atendían los hermanos y cortaba hasta que me atendió ella, la invite al cine y fuimos un dia de semana.
Subi, toque timbre y salimos rumbo al village, ella estaba re-linda sonriendo charlamos en el camino y se paso volando, en el cine ella largaba sus carcajadas ruidosas, no se si la peli era graciosa o no, pero recuerdo esa risa. Después del cine Henry J Beans cena, mas risas y camino a casa.
No se si nos besamos o no esa noche, yo creo que no. Ella me dejaba inmóvil, me asustaba que me diga que no, la timidez al cubo.
Unos meses después me mude, me fui a vivir a otro pais. No me despedi, no le había dicho nada. Y asi perdi una oportunidad.

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